Retortillo: Camino de los cinco molinos
Hoy os invitamos a realizar una interesante y no muy conocida ruta en pleno Campo Charro. Se trata del Camino de los Molinos, que a lo largo de unos 13 kilómetros nos ofrece un paisaje digno de ver de la dehesa salmantina, caminando hacia el río Yeltes desde la localidad de Retortillo. Si os alojáis en Casa Lillo podéis llegar muy fácil a la ruta, pues se encuentra a escasos diez minutos en coche de la Fuente de San Esteban, pasando por Boada.
Para comenzar, debemos dirigirnos a las afueras de Retortillo, cerca del cementerio, donde encontraremos un panel indicativo del camino. Al final del mismo encontraremos a orillas del Yeltes cinco molinos harineros muy antiguos, conocidos como Alijor (voz árabe para denominar a las piedras), Bellaco, Encalado, Horno (por su forma) y Vínculo.
La ruta es de dificultad baja y está perfectamente señalizada con marcas blancas y verdes. Es un recorrido que se puede hacer de ida y vuelta por el mismo sendero, aunque al regreso, como se indica en el mapa de arriba, tenemos la alternativa de desviarnos a la izquierda. Altamente recomendable, ya que podremos disfrutar de unas vistas espectaculares de la zona. Estemos atentos a la flora y fauna, ya que solo en el trayecto se han llegado a catalogar 200 especies vegetales y 72 aves, destacando los alisos, fresnedas y sauces entre las primeras, y las alondras y cogujadas entre las segundas.
En cuanto a los molinos, únicamente comentaros que a principios del siglo XX funcionaban a pleno rendimiento, ofreciendo servicio a los agricultores y ganaderos de la zona. Merecerá la pena detenerse en todas y cada una de estas construcciones, ya que así nos haremos una idea del ingenio popular a la hora de sacar el máximo partido al cauce fluvial.
Más molinos por la zona
Otra propuesta que os ofrecemos. Entre Villavieja de Yeltes y Yecla de Yeltes, podremos divisar numerosos molinos, la mayoría de origen medieval. Si continuamos por carretera hasta Cerralbo, a través de distintas pistas de tierra hacia el río Huebra, nos encontraremos otros molinos como el de Cinco Piedras. Y finalmente, en Lumbrales, el Castro de las Merchanas acoge los restos de algunos molinos más, como el del Tío Justo, que se movían gracias a las aguas del río Camaces. Para esta alternativa es recomendable coger el coche.
En definitiva, existe un amplio abanico de posibilidades en el Campo Charro para descubrir estas peculiares construcciones y deleitarnos con la eterna sinfonía del agua a su paso.
















